may 092009
 
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No hace demasiado tiempo, hablaba del “Llano venezolano”, y hoy le tocó turno, al “Llano colombiano”. Doy gracias porque tanto “Memoria”, como “memori@” tiene amigos en casi todos los lugares del mundo, siempre están dispuestos a enseñarme sus costumbres, que las hago mías, por una simpleza, desde que era un “proyecto”, siempre escuché todo tipo de música (¡Ojo he dicho música!)

Esta vez vino de la mano del mismo encanto, que me regaló “Usted Me Va A Perdonar“, del “Llano venezolano“, en esta ocasión me regaló y descubrí otro relato/canción del “Llano colombiano“; me dijo “estoy seguro que te encantará“, y desde luego es así, escuchar al desaparecido “Juan Harvey Caicedo“, en “El Caporal y El Espanto“, es pura poesía, de la que “memori@” no tenía constancia (cuidado que escucho música), si que sabía la existencia del “llano” tanto en Venezuela como en Colombia, pero jamás escuché semejante..

Doy gracias a tener amigos, insisto, en todos los sitios, y realmente es excelente la sensación, cuando me regalan “su música”, que cuando la escucho la hago mía… ¡qué tendrá memori@! . No sé si será la mezcla de no saber si soy el “caporal”, o quizás sea el “espanto”.. o “espanto” es lo que me producen algunas situaciones.

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Os dejo la letra, que me costó ir para adelante y para atrás unas 30 veces, dado que es un relato, muy rápido en la dicción .. espero no haber metido “mi pata”, en la transcripción ..

Que fue una noche sin luna, inviernos del mes de mayo
corría una brisa de espanto, de esas que hielan al llano
se escuchaba en los murmullos, quejidos, y un llanto largo
venía trayendo en las manos el ánima de un condenado

Era el tenebroso rayo, su compañero y aliado
hasta los toros pitaban de temor y acobardados
y el atajo se perdía en el monte mas cercano
y el caimán negro del nipa se refugiaba en un charco

“Camara y usted vió el macho?”, yo lo se, y no lo he dudao
por que los hombres son hombres la historia lo ha demostrado
se enfrentan al mundo cruel, o se matan a balazos
pero pelear con los muertos, solo se ha visto en mi llano

El cuento que les relato ya muchos lo han escuchado
y veneran al llanero que desafió al condenado
en una noche sin luna invierno del mes de mayo,
sin mas armas que el valor y el honor de ser cristiano

Llaneros de los contornos pocos llegaban al hato
donde habita hoy la leyenda del caporal y el espanto.

Aunque muchos se quedaron para probar lo contado
ninguno aguanto la noche y montaban sus caballos

Dicen los que vivieron aquellos tiempos pasados
que en épocas de trabajo se espantaban los rebaños
y aparecía en la llanura un hombre negro y bien alto
soltando una risotada que acobardaba al mas guapo

Me cuenta Don Marcelino, que una noche de verano
se paseaba en la Sabana y oyó que estaban cantando
al llegar a un morichal vio galopar al espanto
que vomitando candela se alejaba por el llano

El catire José Amalio, su paciencia iba agotando
hombre de recio valor nunca lo habían asustado
no le paraban los peones aunque fueran bien pagados
y ninguno se atrevía a sabanear los atajos

“Maldito ese piaso e muerto al que llaman condenao
me voy a buscarlo solo le voy a pegá un balazo
ese jodio tá creyendo que he sido gallo espueliao
pero conmigo se juñe lo voy a manda al carajo”

Y bien resuelto iba el hombre en su caballo castaño
llevaba en su cartuchera, la cruz señal del cristiano
en la copa de su sombrero la virgen patrona del llano
y en sus labios de coplero a Florentino y el diablo

“Espanto de la llanura que acobardas al más guapo”
esas fueron sus palabras, al llegar a aquel quemado
“vengo a buscarte pelea, como quieras condenao
soy tigre que en la Sabana nunca lo han acorralao”

Serían en punto las doce, el llano estaba asustado
el cielo con su negrura se mostraba encapotado
el relincho de una bestia, anunció al recién llegado
mientras que una risotada rompía el silencio del llano

El cielo se estremeció un trueno lleno el espacio
y una tempestad furiosa con relámpagos y rayos
vomitó fuego candente cobijando al condenado
por que allá, en la oscura noche un hombre lo ha desafiado

“¿Qué es lo que quieres de mi?”, le preguntó aquel espanto
“si quieres pelear conmigo alistate José Amalio
por que voy a demostrarte que para mi no hay humano
que se atreva a desafiarme en este, tu inmenso llano”

“Jajaja, acomódese cuñao”, le contestó José Amalio
“a mi no me asustan sombras ni con luces me acobardo
yo soy como Florentino que le dió paliza al diablo
traigo a la Virgen del Carmen, prendida a mi escapulario”

Se escucharon unos tiros, se oyeron cuatro balazos
cuatro cruces que apagaron el fuego del condenado
y dos jinetes con furia que entre si se abalanzaron
defendiendo los derechos de comandar en el llano

Se acabo la tempestad hubo un silencio sagrado
comenzó la madrugada, se oyó el cantar de los gallos
y una brisa disolvía el olor a azufre quemado
mientras que allá, sin sentido se encontraba Jose Amalio

El llano lo despertó, con un concierto embrujado
y el rocío de la mañana sus labios acariciaba
ya no volvería jamás el alma del condenado
la valentía de un llanero al mal había derrotado

Gracias a mi “doctorcito” por semejantes regalos, gracias a todos/as por hacerme descubrir cada día algo nuevo, y ojalá mi capacidad de asombro siga para adelante … “pá tras ni pá coger impulso..”

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